¿Cómo afrontar el calor si estás embarazada?

05-06-2018

Sin duda el verano es una estación maravillosa para vivir un embarazo, pero también tiene malestares asociados y riesgos que hay que tener muy presentes para evitarlos en lo posible. Por ello hoy os ofrecemos una serie de consejos que os vendrán de maravilla si vais a vivir una de las épocas más bonitas de vuestra vida durante estos meses de calor.

  • Las piernas cansadas: es uno de los síntomas más molestos del embarazo, ya que durante la gestación la circulación sanguínea se complica por el cóctel de hormonas que nos acompañan y por el aumento de la cantidad de sangre que debe manejar nuestro organismo. Si le añadimos el calor a esta ecuación, el resultado es ciertamente agobiante. Para evitar esta molestia lo más recomendable es poner las piernas en alto en todas las ocasiones en las que sea posible y utilizar cosmética específica que alivie la sensación. Si además los geles que utilicemos los ponemos previamente en la nevera el masaje fresquito descongestionará nuestras piernas. El masaje debe ser ascendente, desde los pies hasta los muslos, y seguro que os resulta la mar de agradable.
  • Dúchate siempre que te apetezca: La higiene durante el embarazo es de vital importancia, y como en verano sudamos más tenéis la excusa perfecta para disfrutar del agua todo lo que queráis. Si además el agua está tibia tirando a fría, mucho mejor, ya que mejorará la circulación sanguínea y al salir os sentiréis con mucha más energía que antes. Especial atención a playas y piscinas: además de quitar el bañador mojado cuanto antes, el primer y último trimestre de gestación son especialmente sensibles a infecciones y problemas... así que seguid las instrucciones al respecto en función de las semanas de embarazo con las que contéis.
  • Cuida la dieta: Si normalmente debemos tener cuidado con lo que comemos y hacerlo de la manera más saludable que podamos, durante el embarazo esto se convierte en una ley sagrada inquebrantable. En verano tenemos suerte porque las frutas y las verduras fresquitas sientan de maravilla y están cargadas de antioxidantes, que nos protegerán del sol. Podemos aprovechar para tomar gazpachos, salmorejos, cremas diversas de verduras, helados y batidos caseros de frutas... y como siempre, pero ahora más que nunca, hay que evitar los azúcares refinados, los fritos y los antojos poco saludables.
  • Vestir fresquito y con estilo: es muy frecuente la ropa premamá ajustada, ya que marca esa barriguita incipiente o más desarrollada que tanto nos gusta lucir delante de cualquiera. ¡Es nuestro bebé quien está dentro! Pero durante los días de más calor deberíamos evitar las prendas ceñidas y llevar vestidos o camisetas anchas que dejen respirar nuestra piel. Esto no significa que debamos renunciar al estilo, ni mucho menos. Podemos ir a la moda incluso en el calzado: las sandalias permitirán a nuestros pies transpirar e ir secos al mismo tiempo, y eso cuando los tenemos un poquito hinchados es imprescindible. Además, las hay con diseños preciosos. ¡No hay excusas!
  • Bebe mucha agua: las embarazadas tienen unas necesidades hídricas superiores al de cualquier otra persona, con excepción quizá de los atletas profesionales. Por ello, aprovecha para beber siempre que puedas. Si no sueles acordarte, ponte una alarma en el móvil cada cierto tiempo para tomar un gran vaso de agua, para intentar evitar que aparezca la sed. Piensa que si tomas una dieta rica en frutas y verduras con el consejo que hemos compartido antes tomarás ya de por sí mucho líquido, así que no es necesario que te obsesiones. Tu cuerpo te avisará si te hace falta beber, en última instancia.
  • Relájate: el verano es una época maravillosa para descansar, para olvidarse de las prisas, de los horarios... puedes dejar atrás las preocupaciones y conectar mucho más con esa vida que crece dentro de ti. Termina el día con una cena tranquila, con música relajante, disfruta después para tumbarte un ratito en el sofá con las piernas en alto mientras masajeas tu vientre abultado, háblale al bebé que esperas de lo que sientes... y cuando vayas a dormir céntrate en todo lo positivo que te haya ocurrido durante el día. Dormirás como un lirón.

Esperamos que estos consejos os sirvan de cara a estos meses que llegan y que disfrutéis de esta etapa tan bonita... ¡sin pasar demasiado calor!