La alimentación en el embarazo

Como futura mamá debes cuidarte para que tu pequeño nazca sano y fuerte. Para ello es muy importante tu alimentación durante el embarazo, porque no se trata de comer más si no de comer sano. El calcio es esencial para el desarrollo de los huesos del bebé, el hierro para los glóbulos rojos y el omega3 para su cerebro y el sistema nervioso.

Una dieta equilibrada debe contener cada día:

  • 4 ó 5 raciones de carbohidratos (pasta, arroz, pan, cereales y patatas).
  • 2 raciones de proteínas (carne, pescado, legumbres, huevos o frutos secos).
  • 5 ó 6 raciones de frutas y verduras.
  • 3 ó 4 raciones de lácteos o derivados.



También es importante que tengas en cuenta qué alimentos debes evitar, como los embutidos crudos, verduras y hortalizas sin lavar, alimentos sin cocinar o ahumados, los quesos blandos, la cafeína y el alcohol.

Es posible que durante el embarazo experimentes cambios en tus gustos culinarios, esto se debe a las variaciones de la sensibilidad gustativa. Puede que dejen de gustarte alimentos que antes comías con gusto o viceversa, la razón es hormonal.

Para aliviar las náuseas matinales te aconsejamos desayunar pan o galletas sin levantarte de la cama, puedes pedir a tu pareja que te traiga el desayuno, te lo mereces. Después puedes complementarlo con fruta, queso pasteurizado bajo en grasa o un yogurt.

Aunque sigas todos estos consejos, es posible que necesites suplementos alimenticios, este es un tema que debes tratar con tu médico. Normalmente se suele recetar ácido fólico y yodo para asegurar un buen desarrollo del feto.

La mayoría de los nutrientes necesarios para tu pequeño se consiguen con una buena alimentación, pero en ocasiones es necesaria una dieta especial para problemas como la diabetes, hipertensión, alergias… en estos casos consulta a un especialista.

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