Contracciones de Braxton-Hicks

19-10-2017
A lo mejor las has tenido y ni siquiera te has dado cuenta. Las contracciones de Braxton-Hicks son contracciones uterinas que comienzan alrededor de la sexta semana y hasta las últimas semanas del embarazo son en ocasiones frecuentes.

Suelen ser indoloras e irregulares y la preocupación fundamental que generan es la alerta y confusión de algunas madres por creer que se trata de contracciones de parto o de un parto prematuro. En la fase final del embarazo, estas contracciones pueden ser útiles para ablandar y afinar gradualmente el útero, incluso llegando a producir cierta dilatación. En los días previos al parto, se pueden volver más intensas y rítmicas llegando a ser molestas e incluso dolorosas pero se diferencian de las verdaderas contracciones de parto en que no aumentan en duración, intensidad o periodo.

Si te están produciendo demasiadas molestias, el mejor consejo que te podemos dar es que trates de relajarte de la forma que mejor te funcione. A veces simplemente con un cambio de postura o cualquier distracción es suficiente, en cambio, en ocasiones, es necesario beber agua (a veces estas contracciones se producen por deshidratación), darse un baño caliente o respirar hondo de forma lenta y constante.

Llama a tu médico o comadrona de inmediato si todavía no estás en la semana 37 y tus contracciones se vuelven más frecuentes, rítmicas o dolorosas o en caso de que tengas alguno de los siguientes signos de parto prematuro: pérdidas de sangre, dolores abdominales (más de 4 contracciones por hora), cambio en el tipo de flujo vaginal o subida de presión en la pelvis (como si el bebé estuviera empujando).

Si ya has pasado de la semana 37, no será necesario que llames a tu médico hasta que las contracciones tengan una duración de 60 segundos, con una frecuencia de cinco minutos entre sí.