El ejercicio durante el embarazo

07-11-2017

Muchas futuras mamás tienen miedo de hacer ejercicio durante el embarazo, pero te aseguramos que hará que te sientas mejor y que te proporcionará muchos beneficios.

Hacer ejercicio te ayudará a tener más energía, en especial, durante el primer trimestre. Al tonificar los músculos podrás realizar tareas con menos esfuerzo. Esta resistencia también se verá reflejada durante el parto, tendrás más aguante y será mucho más fácil. Pero los beneficios del ejercicio no sólo se verán en el momento del parto, durante el embarazo reducirás la probabilidad de tener complicaciones y además mejorarás tu estado de ánimo.

Hay varias actividades que puedes realizar durante el embarazo, nosotros te dejamos algunas que son seguras, aunque has de evitar en los últimos meses aquellas que requieran una mayor intensidad.

Caminar: es uno de los mejores ejercicios cardiovasculares para las embarazadas, te mantiene en forma y además puedes elegir la intensidad y el tiempo de la actividad. Según tu rendimiento debes saber exigirte más o menos.

Nadar: muchos profesionales consideran que nadar es el mejor ejercicio para las embarazadas. Trabaja todos los músculos, tiene beneficios cardiovasculares y hará que te sientas más ligera gracias al agua.

Aerobic de baja intensidad: estos ejercicios favorecen la tonificación de los músculos, pero si no es una clase especial para embarazadas lo mejor es que consultes a tu entrenador para que te vaya guiando en los ejercicios que debes hacer. Dentro de estos ejercicios aeróbicos también es indicado ir a clases de baile, siempre que tengas cuidado con los movimientos que realizas.

Yoga: especialmente recomendado por la flexibilidad que te dará durante el embarazo, además es uno de los mejores ejercicios para recuperar la figura después del parto. 

También, deberás tener en cuenta algunas señales que pueden indicar que tienes que dejar de realizar algún ejercicio. Si sientes alguno de estos síntomas debes abandonar la actividad física y llamar a tu médico. Las señales de alerta son: mareos, debilidad, dolor de cabeza, dolor de pecho, hinchazón en la pantorrilla, hemorragia vaginal, contracciones, pulso acelerado o si notas que el bebé no se mueve.