Los primeros catarros

Con la llegada del otoño comienzan a aparecer los temidos catarros. Los cambios de temperatura a lo largo del día  hacen que surjan los primeros primeros síntomas en guardarías y colegios. Además entre los más pequeños es muy fácil contagiarse, debido a que están en contacto permanente.

Es sencillo saber si tu pequeño está  acatarrado, los síntomas  son los siguientes: estornudos, mocos, ojos llorosos, cansancio, tos, irritabilidad... Debes saber que los catarros no se curan con medicamentos, que simplemente puedes aliviar los síntomas. También  tienes que tener en cuenta que la duración máxima de un catarro es de dos semanas, en caso de que tu hijo siga teniendo síntomas  o incluso que estos se agraven, debes acudir al médico inmediatamente.

  • Es muy importante que mantengas a tu hijo hidratado y que limpies sus fosas nasales con frecuencia, para ello puedes utilizar agua de mar o suero fisiológico. Si el ambiente en su habitación  resulta muy seco, puedes colocar un humificador que le ayudará a respirar mejor.
  • Es muy normal que el pequeño al sentirse irritable y respirar con dificultad, pierda el apetito, intenta que coma aunque sea poca cantidad pero varias veces, y prepara comidas que sean de su gusto, lo más importante es que no se debilite. Durante la noche también puede sentir molestias al dormir, coloca mantas debajo de la almohada para que no se le tapone la nariz.
  • Por último, recuerda que aunque existen muchos medicamentos para el catarro, lo ideal es que consultes al médico  para que le proporcione un tratamiento adecuado. Pero lo más importante es que no te preocupes en exceso, los niños suelen acatarrarse unas 5 veces al año, por lo que simplemente cuida de tu pequeño.

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