¿Qué necesitamos para sobrevivir un verano con niños?

05-06-2018

Llega el calorcito, se acercan las vacaciones, y en la casa hay uno, dos o más niños con mucha energía que quemar y muchas ganas de pasarlo bien. Los padres deseamos que llegue ese momento en el que nos liberaremos de las prisas, de los horarios y el calendario, de los agobios... pero no de los niños, como es obvio. Los pequeños vienen en pack.

Para cuando una familia deja de ser una pareja para convertirse en tres, cuatro o más miembros el relax ya no se asocia demasiado al periodo vacacional, porque los niños suponen un estrés añadido que, con algunos trucos de logística bien preparados, casi no notaremos.

Aquí van algunas recomendaciones para que llegue septiembre y toda la familia haya podido descansar y disfrutar:

  • Lleva siempre encima un portabebés: en verano parece que da más pereza portear a los niños por el calor, pero hay portabebés que no dan excesivo calor. Son fresqueros, ligeros y se secan rápidamente si se mojan, por lo que podemos llevarlos cómodamente a la playa o a la piscina. Eso sí, muy atentos: algunas marcas, aunque digan que son ergonómicas, no lo son en realidad. Los niños y los bebés nunca pueden ir mirando hacia delante porque la espalda y la cadera sufren en esa posición. Es importante asesorarse bien y para ello hay grupos en redes sociales, asesoras de porteo y tutoriales en Youtube muy interesantes para que os podáis hacer con la mejor opción.
  • No olvides nunca los protectores solares: la piel de los más pequeños es excesivamente sensible. Se recomienda que los pequeños tomen el sol sin protección -y nunca en las horas centrales del día- un máximo de quince minutos al día para poder absorber la vitamina D que los rayos aportan, pero una vez cumplido este tiempo es importantísimo que los protejamos con factores altos. No sólo en la playa o en la piscina, que es cuando solemos acordarnos de esto, sino siempre. Hay marcas específicas para los más pequeños y siempre podemos llevar un bote en el bolso para repetir la dosis las veces que haga falta.
  • ¡Los repelentes de insectos!: las maravillosas tardes estivales pueden convertirse en un suplicio si de pronto un montón de insectos comienzan a devorar a la familia. Hay numerosos repelentes aptos para los más pequeños. Existen en forma de toallita, en spray y el favorito de todos: en pulsera. Las pulseritas que huelen a limón se pueden colocar en las muñecas o en los tobillos de los niños, y también en el carrito de los bebés. Además, luego podemos lavarlas si se ensucian y comprar otros recambios cuando se acabe el efecto.
  • Siempre en el bolso agua fresquita y tentempiés sanos: durante el verano, con el calor y la actividad de los niños, que siempre están corriendo y jugando, es normal la sudoración y la sed. Por ello siempre debemos estar preparados y contar con agua suficiente para evitar la deshidratación. Además, es importante que la alimentación que los niños lleven en verano sea sana y variada, y para evitar las temidas chuches, los caramelos, la comida basura y otras comidas poco saludables podemos llevar encima fruta cortada en trocitos, batidos caseros en bolsitas con tapón...
  • Juguetes compactos para momentos de crisis: a veces los peques se ponen más pesados, se aburren, no saben qué hacer... y aunque los juguetes nunca son imprescindibles, lo cierto es que a veces nos pueden sacar de un aprieto. El juguete elegido dependerá de la elección del niño, de su etapa de desarrollo, del sitio que nos quede en el bolso que llevemos...
  • ¡Los gorros y las sandalias son la guinda del look estival!: además de llevar un atuendo fresco y que les permita moverse libremente, es importante protegerlos correctamente, y un gorro para evitar quemaduras solares en el cuero cabelludo -que muchas veces dejamos de proteger con crema solar- será el aliado perfecto, siempre que cubra también las orejas y el cuello. En cuanto a las sandalias, son imprescindibles para proteger los sensibles pies de los niños de las superficies calientes. Además, el calzado debe sujetar correctamente sus pies, permitir una buena transpiración y secarse rápidamente en caso de que se moje.

¿Qué os parece? ¿Tenéis algún imprescindible más que añadir a nuestra lista? Aquí os dejamos algunas propuestas que pueden resultaros útiles.

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