3 a 6 MESES

Los primeros meses ya han pasado y tu bebé crece más rápido de lo que parece. En esta etapa, los progresos se harán notar, tanto a nivel psíquico, como motriz. 

4º MES

  • A los cuatro meses el bebé ya conoce de sobra a los adultos que le cuidan, y disfruta observando lo que ocurre a su alrededor. Le encanta que le hablen, que jueguen con él y que le respondan cuando intenta comunicarse. Además de sonreír, es capaz de reírse a carcajadas. Reconoce su nombre cuando lo escucha y si le llaman, vuelve la cabeza.
  • En cuanto al repertorio de movimientos, el bebé de cuatro meses disfruta de un gran repertorio de movimientos. Tumbado boca arriba, sus brazos y piernas se mueven con gran fuerza. Se le pueden comenzar a dejar juguetes cerca, para que los pueda coger por sí mismo. Un móvil sobre la cuna, un gimnasio o un sonajero, son algunos juguetes adecuados en esta etapa. Es importante que los juguetes sean sencillos, de textura suave y que no tengan ruidos estridentes. Es aconsejable esperar que el niño consiga hacer los movimientos por su propia iniciativa, en lugar de colocarle en posturas para las que aún no está preparado.
  • Con cuatro meses, muchos bebés pasan al cuidado de una persona diferente a su madre, que se reincorpora a su trabajo después de las dieciséis semanas de baja maternal. Para las madres puede llegar a ser muy duro tener que dejar a su pequeño bebé en manos ajenas. Conviene planificar este momento con tiempo y pensar bien todas las alternativas de que se disponen. Si se tiene previsto volver al trabajo tras la baja maternal, se puede empezar ya durante el embarazo a valorar dónde y con quién se dejará al bebé.
  • Desde el punto de vista del bebé, lo ideal es recibir atención personalizada y un sustituto o sustituta de la madre con el que poder establecer un vínculo afectivo. La madre trabajadora puede informarse sobre las opciones que tiene para estar más tiempo junto a su hijo (juntar las horas de lactancia, excedencia, reducción de jornada...).

5º MES

Durante los seis primeros meses, los bebés se alimentan de leche. Sin embargo, si la mamá se reincorpora al trabajo, tendrá que reorganizar la alimentación del bebé.

  • Si toma el pecho, el bebé se puede seguir alimentando de la leche de su madre aunque ella vuelva a trabajar y, cuando estén juntos, será una valiosa fuente de afecto. Es muy útil tener un sacaleches que permita a la madre ir almacenando leche para que la persona que esté al cargo del bebé mientras ella trabaja, se la dé. Los sacaleches pueden ser manuales o eléctricos, hay diferentes modelos y se puede hablar con otras madres o con una monitora de lactancia para que asesore sobre cuál va mejor. 
  • Al sacarse la leche es muy importante lavarse bien las manos con agua caliente y jabón, así como los utensilios y recipientes que se van a utilizar en la extracción y el almacenamiento de la leche. Para almacenar la leche, se pueden utilizar envases de plástico duro o vidrio, de uso alimentario, que puedan cerrarse herméticamente; o bolsas especiales para almacenar leche materna. Hay que poner la fecha en el recipiente. Si el congelador está dentro de la nevera, la leche se puede almacenar durante un mes; si el congelador es una puerta independiente, cuatro meses; y si es un arcón industrial, seis meses. Cuando la leche es para el día siguiente, se almacena en la nevera, donde puede estar 24 horas. Para descongelar la leche se recomienda poner el recipiente bajo el chorro del grifo, y esperar que el agua se vaya calentando y vaya descongelando la leche. También se puede meter el recipiente de leche congelada en agua templada (que no esté al fuego).
  • Si el trabajo está muy cerca de casa o de la escuela infantil, lo ideal sería aprovechar la hora de lactancia para encontrarse con el bebé y poder amamantarlo. Pero lo habitual es que la madre deje su leche disponible en biberones que le darán al pequeño en su casa (los abuelos o la cuidadora) o en la escuela infantil. Cuando la madre vuelve a casa, será un regalo para el bebé poder disfrutar del pecho materno después de varias horas de separación.
  • Es importante que la madre explique a la persona que se encargará del bebé cómo se prepara el biberón. Lo ideal es que la persona que va a cuidar al bebé, pase algunos ratos con la madre antes, para que pueda ver cómo cuida al pequeño.

6º MES

  • A los seis meses el bebé es capaz de pasarse un objeto de una mano a otra. Por eso, disfrutará mucho si se le coloca en el suelo y se le ponen juguetes cerca, a una distancia a la que él los pueda coger por sus propios medios. Si sobre la cuna tiene un móvil, intentará coger los objetos que cuelgan cuando estén moviéndose.
  • También durante esta etapa, el bebé hace cada vez más sonidos, y empieza a contestar en forma de gorjeos, que en los próximos meses se convertirán en los esperados “papá” y “mamá”.
  • En torno a los seis meses, a muchos bebés les sale el primer diente. Es el primero de los llamados dientes de leche. Es normal que, durante esta época en la que le salen los dientes, el bebé esté más irritable e intranquilo, duerma menos, o llore más. Hay que tener cuidado con los objetos que tiene cerca, pues querrá llevárselos a la boca, chuparlos y morderlos. Hay mordedores de muchos tipos y juguetes especiales para esta necesidad. 
  • Cuidar los dientes de leche es fundamental para garantizar la salud bucal del niño durante su infancia y edad adulta. El primer cuidado de los dientes de leche comenzó durante el embarazo, con la alimentación de la madre. Los dientes comenzaron a formarse en el embrión en torno a la séptima semana de gestación. 
  • Los bebés pueden sufrir caries desde que les sale el primer diente de leche, por eso es tan importante la higiene, y los buenos hábitos. Se recomienda limpiar el diente con una gasa húmeda, no darles chupetes endulzados, ni dejarles el biberón para que se duerman.
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