LACTANCIA

Amamantar es la forma natural para la madre de proporcionar alimento y bienestar a su hijo. Desde el punto de vista de la mujer, dar el pecho forma parte de su sexualidad, es una expresión de su vida plena.

Aunque nadie duda de que amamantar es lo mejor, la mujer tiene la última palabra. Será ella la que decida si dar el pecho o no, y hasta cuándo, pero merece la pena hacerlo en condiciones óptimas, es decir, bien informada y con apoyo. Muchas madres se lamentan por no haber sabido lo suficiente, o por no haber encontrado ayuda cualificada para superar las dificultades.

La leche materna

Todas las mujeres que acaban de dar a luz están perfectamente listas para amamantar a su hijo, salvo escasas excepciones por problemas médicos graves. La primera leche que encuentra el bebé al mamar tras el parto es el calostro, un líquido amarillento que contiene todos los nutrientes que el recién nacido necesita, le protege hasta que su sistema inmunológico empieza a funcionar y estimula la maduración de su aparato digestivo. El calostro es rico en proteínas, inmunoglobulinas, vitaminas, minerales y agentes antiinfecciosos como la lactoferrina y la lisocima; es un auténtico cóctel de nutrientes y defensas.

Hacia el tercer día después del parto se produce la “subida” de la leche. Puede que la mujer sienta sus pechos más inflamados y duros, y que su temperatura corporal aumente. Pero puede que si el bebé ha tenido la posibilidad de mamar con mucha frecuencia la transición sea más suave. 

Los ingredientes de la leche materna están adaptados y combinados en la justa medida para adaptarse a las necesidades de crecimiento del bebé: menos proteínas que el calostro, más grasas, hidratos de carbono, agua, vitaminas, minerales, además de inmunoglobulinas, hormonas, enzimas y células vivas, como los leucocitos, que evitan infecciones.

Alternativas

La lactancia materna es la alimentación ideal para el bebé hasta los seis meses. Cuando esta no es posible o debe complementarse, debemos utilizar las fórmulas adaptadas que encontramos en el mercado.

La lactancia materna es la manera ideal de proveer el alimento que el recién nacido necesita para un crecimiento y desarrollo saludables, pero existen circunstancias en las que no es posible amamantar al bebé y, en este caso, las fórmulas infantiles representan una alternativa nutricionalmente adecuada.

  • Leche de vaca
  • Fórmula de soja
  • Leche de almendra: Una buena fuente de calcio, proteína, magnesio y otros minerales. Para niños, la leche de almendras puede ser una alternativa conveniente a la leche materna porque tiene contenido nutricional del 400% más que la leche de vaca.

Cómo dar el pecho

Todos los recién nacidos pierden peso durante la semana siguiente al nacimiento, que luego recuperan si maman con frecuencia. Si el recién nacido pierde más del 10% de su peso al nacer, o no lo gana al ritmo esperado, hay que consultar con el pediatra, quizá el niño esté mamando en una postura incorrecta y no esté tomando toda la leche que necesita, o haya algún otro problema.

  • Para dar el pecho, coloca a tu bebé de manera que todo su cuerpo esté girado hacia el tuyo.
  • Trata de tocar su labio superior o la mejilla con el pezón, para estimular el reflejo que le hace buscar el pezón con la boca. Y cuando abra bien la boca, aprovecha para acercarlo al pecho.
  • Recuerda que su boca no sólo debe cubrir el pezón, sino toda la areola. Y, sobre todo, procura permanecer tranquila si a tu bebé le cuesta encontrar el pezón o mantenerlo en la boca.

Si tienes problemas a la hora de dar el pecho, debes de saber que existen productos que pueden facilitar la tarea, como por ejemplo los cojines de lactancia, con los que puedes encontrar una posición óptima para que el recién nacido se agarre bien al pecho, o las pezoneras, para proteger el pezón durante la lactancia materna.

Beneficios para la mamá y el bebé 

Cada vez es más evidente que la lactancia proporciona a las madres muchos beneficios.

  • Varios estudios muestran que las madres que no lactan pierden menos peso. Este hecho es especialmente importante para las madres que han tenido diabetes durante el embarazo.Después, del parto, las madres con historia de diabetes gestacional, que han lactado, tienen un menor nivel de azúcar en la sangre que las que no lactan. Para esas mujeres que están en un alto riesgo de desarrollar diabetes, la pérdida óptima de peso durante la lactancia, puede hacer que ese menor riesgo de diabetes se traslade a su vida futura.
  • Otro importante elemento utilizado para producir la leche materna es el calcio. Debido a que las mujeres pierden calcio mientras lactan, algunos profesionales de la salud han creído erróneamente que esto significa un mayor riesgo de osteoporosis para ellas. No obstante, muchos estudios muestran que después de destete, la densidad ósea de las madres que lactaron vuelve a sus niveles de antes del embarazo, y en ocasiones a niveles mayores.
  • La lactancia reduce los factores de riesgo para tres de las más serias enfermedades de las mujeres: cánceres femeninos, enfermedades del corazón y osteoporosis, sin ningún riesgo significativo para su salud.
  • La leche materna se ha ganado el título del "alimento ideal" porque tiene la composición justa para las diferentes etapas de desarrollo del bebé, pero también tiene beneficios para su sistema inmunológico y su salud a largo plazo (como prevención de la obesidad y mayor coeficiente intelectual)

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