PREPÁRATE PARA EL PARTO

El nacimiento de tu hijo se acerca y necesitas estar informada de todo lo que conlleva el momento de dar a luz, ¿estás preparada?. ¡Tranquila! En La Aventura de ser Madre encontrarás todo lo que necesitas saber sobre el momento del parto y cómo prepararte.

Cursos de preparación al parto 

Generalmente, comienzan sobre el sexto o séptimo mes de embarazo y suelen ser de gran ayuda para vencer el miedo al parto y ayudarte a controlar tus reacciones emocionales. Dos de las técnicas más utilizadas en los cursos son:

  • Método Bradley: Enfatiza el enfoque natural del parto y la participación activa del padre del bebé como ayudante. Uno de los principales objetivos de este método consiste en evitar la medicación a menos que sea absolutamente necesaria.
  • La técnica Lamaze: Consiste en enseñar a las mujeres a controlar la respiración y técnicas de relajación basadas en estímulos táctiles (masajes), visuales (centrándose en la visualización de un objeto) y auditivos (palabras de aliento), que contribuyen a eliminar el estrés y a disminuir la percepción del dolor provocado por las contracciones.

Tipos de parto 

El parto es un momento muy especial para la nueva mamá. Cada mujer debe elegir el tipo de parto que más seguridad le dé y hacerlo bien informada, pero también flexible a cambiar su opción si durante el transcurso del parto fuera necesario:

  • Parto natural: Por parto natural se entiende el que transcurre según la fisiología de la mujer, sin intervenciones médicas. Son atendidos por matronas y el dolor se alivia a través de masajes, posturas, respiración, relajación, baños, pelotas de dilatación... La mujer dispone de intimidad y de todo el tiempo que necesite puede moverse con libertad y elegir la postura que mejor le vaya para dilatar y parir. En España se puede tener un parto natural en casa o en casas de parto o clínicas de parto natural cuyos gastos no cubre la Seguridad Social.
  • Parto acuático: Según los expertos, más que parto en el agua habría que decir “agua en el parto”, pues el término se refiere a la posibilidad de contar con una bañera grande o piscina de partos en la que aliviar los dolores de las contracciones. El agua caliente relaja los músculos y disminuye la producción de adrenalina. Puede que el nacimiento tenga lugar en el agua o puede que no. Muchas mujeres pasan la dilatación en el agua, y cuando llega el momento del expulsivo salen para tener al bebé fuera. Hay centros que tienen bañeras en el paritorio, también hay piscinas de parto hinchables que se pueden comprar para casa.
  • Parto hospitalario: La mayoría de las mujeres tiene a sus hijos en los hospitales, públicos o privados, y puede ser una experiencia estupenda. Los partos en los hospitales están marcados por el protocolo de atención al parto que tiene cada centro. Lo habitual es que la mujer embarazada que acude a un centro hospitalario a dar a luz sea valorada en primera instancia por un médico o matrona, para ver en qué fase del parto está. Puede que la dilatación se acelere con oxitocina sintética o la rotura temprana de la bolsa de aguas. La principal herramienta que se ofrece en el hospital para combatir el dolor del parto es la epidural. La epidural es una anestesia muy eficaz que elimina los dolores de las contracciones, y si la inyecta un anestesista experimentado es segura, aunque puede aumentar el riesgo de precisar más intervenciones, sobre todo en el expulsivo, pues la madre no siente las ganas de empujar. La postura habitual para dar a luz en los hospitales es la de litotomía (tumbada boca arriba), que la Organización Mundial de la Salud desaconseja.En 2007 el Ministerio de Sanidad desarrolló la Estrategia al Parto Normal que promueve la participación activa de la mujer en su parto y el respeto a su desarrollo natural. La intención es humanizar la atención al parto y ofrecerle a la mujer más intimidad. Algunos hospitales de la Seguridad Social ofrecen la posibilidad de partos humanizados y unos protocolos respetuosos, se puede hablar con mujeres que hayan dado a luz en ellos, para conocer una experiencia de primera mano.
  • Cesárea: Puede ser programada, por considerar que hay motivos médicos suficientes, como que el bebé esté de nalgas; o de urgencias, porque la dilatación no avanza y hay riesgo para el bebé o la madre. Haber tenido un parto por cesárea no significa que el siguiente tenga que serlo también. La cesárea es una operación, mediante la que se saca al bebé por el abdomen de la madre. La recuperación es más larga y costosa que tras un parto vaginal. Es importante que la mujer pueda estar acompañada durante la cesárea, y que tras el nacimiento se facilite el contacto piel con piel con su hijo y la lactancia materna.


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